Sunday, June 14, 2009

The Stranger (4 - 5)

4.
Lejos del desierto, lejos de las olas, también. En un camino que serpentea y ondula con el calor, que rompe la fantasía sin tiempo. El brillo de cristales sobre el asfalto, resplandecientes como astros bajo el sol de mediodía. ¿Recordarás algún día ese accidente, sabrás acaso quien era ella?
La sangre forma un charco no muy lejos de la población de cristales, de un arroyo que sube hasta un comprimido de metal. Un rumor en el asiento trasero, más bien un gemido. Un hombro esbelto, pálido, coronado en vidrio, fuente de sangre a medio secar.
No existe nadie en un camino solitario, alrededor, cerca. En pleno día podríamos ser fantasmas.
~ * ~
5.
Por la noche, cuando la luz es desterrada, debo recostarme. Estoy rodeada de sonidos: olas, insectos, el crujir de la madera y de la paja, el ulular del viento. Cierro los ojos, mi espalda contra las sábanas innecesarias en el calor de las primeras horas de oscuridad. Escucho. Escucho. Si lo hago con cuidado, puedo oír su respiración mientras el aire viaja suavemente sobre mi espalda, apenas rozando mi piel.

1 comment:

Unknown said...

Hola, ma mère
Había querido desocuparme (siempre salen otras cosas para hacer, bleh) para leer a gusto estos fragmentos tan bonitos y tan cuidados de esta historia :)
Como siempre, me encanta cómo escribes, y me alegro mucho que hayas vuelto a este mundo.
Por mi parte, todos mis intentos por traspasar la puerta de la inspiración han sido inútiles hasta ahora, pero lo seguiré intentando para cumplir con el pacto.
Tal vez me haga falta tener tarea para poder escribir en lugar de hacerla :P
A ver cuándo salimos, mère :)
Un abrazo!
Ta fille.